martes, 2 de junio de 2015

Algo inmaterial





Te puedo regalar ternura.
Te puedo regalar un verso.
Te puedo regalar este poema.
Te puedo regalar un pensamiento.
Te puedo regalar mi amor.
Te puedo regalar un beso.
Te puedo regalar palabras.
Te puedo regalar deseos.
Te puedo regalar suspiros.
Te puedo regalar el tiempo.
Te quiero regalar mi vida.
Te quiero regalar mis sueños.



viernes, 29 de mayo de 2015

En compás de espera


A lo largo de estos años he ido construyendo una melodía con mi vida. Notas largas, tenidas, o breves, como un suspiro. Como en un torbellino suben hasta lo más agudo y de pronto pueden caer a lo más profundo del grave. Unas veces acordes dulces, otras, estridentes.
Y así he ido tejiendo un entramado armónico en donde se han ido reflejando mis más íntimos sentimientos.
Cada acontecimiento ha proporcionado un ritmo suave o trepidante, según fuera mi estado de ánimo. Y de vez en cuando salpicada de compases de espera.
Pero noto que últimamente se van introduciendo silencios cada vez más frecuentes. De nuevo se acerca una larga pausa y de alguna forma presiento que la melodía se verá interrumpida sin antes tener unas notas de apoyo que sirvan de impulso para poder continuarla tras esos eternos compases de silencio.

Mi melodía tuvo un principio, pero sé que inevitablemente estas pausas podrían precipitar su final.

...y no me gusta pensarlo...

jueves, 5 de marzo de 2015

Yo no estoy ahí


Me miras desde el otro lado de la pantalla
y tu mirada se me clava en el alma,
pero yo no estoy ahí.
Sonríes a través del frío cristal
y tu sonrisa traspasa mi piel,
pero yo no estoy ahí.
Dichoso quien cada día puede disfrutarte,
afortunado quien cada noche puede abrazarte,
feliz quien puede sentir el calor de tus labios.
Yo, en cambio, sólo puedo soñarte,
porque yo no estoy ahí.

Buenas noches, mi amor.



viernes, 9 de enero de 2015

Noche mágica


Me resistía a dormir porque tu rostro estaba tan claro que no quería que se difuminara con el sueño.
Poco a poco un espeso sopor se fue adueñando de mi voluntad y yo me aferraba a tu imagen para llevarte conmigo. De la mano de Morfeo atravesé ese punto mágico en el que se confunde la realidad con la ficción.
Y se produjo el milagro.
Tú seguías allí conmigo, habías traspasado del mundo de mi imaginación al mundo de mis sueños… y fui feliz… tan feliz que ahora no quería despertar. Hasta podía sentir un beso tuyo largo, cálido, indescriptible.


Y se produjo de nuevo el milagro. Al despertar seguías presente en mi imaginación y, cómo no, en mi corazón.
Ahora ya sé que estás ahí instalado para siempre.


Buenas noches, amor.



domingo, 7 de diciembre de 2014

¿Celos?


Y de pronto se sintió solo, tan solo como un desolado paisaje helado, tan solo como la cima de la más alta montaña en donde sólo puede escucharse el viento.
Cada día, cada hora, cada minuto, cada instante de espera le parecía una eternidad mientras el silencio cada vez se hacía más espeso, más duradero.
No sabía qué decir, no sabía qué pensar, ni siquiera sabía si podía pensar. Una especie de densa niebla le espesaba la mente impidiéndole razonar lo que una y mil veces se había dicho a sí mismo: “no se puede luchar contra lo imposible”, pero su alma se rebelaba ante este pensamiento y se negaba a aceptar que estaba condenado a tener el corazón en continuo sufrimiento.


Unas cuantas fotografías le devolvieron momentáneamente a la realidad y, lejos de sentir esa alegría que esperaba encontrar al contemplarlas, quedó sumido en una especie de rabia, impotencia y tristeza…

…¿Celos?

domingo, 12 de octubre de 2014

Reencuentro


Aquel viaje iba a ser diferente. Tras los últimos acontecimientos y después de largo tiempo sin verse, una especie de nerviosismo y deseo creaban una atmósfera inquietante en su interior.
El camino transcurría y las noticias en la radio se sucedían una tras otra como un eco que ponía fondo a sus propios pensamientos. Una densa niebla hacía pensar que había entrado en un mundo de fantasía y casi sin darse cuenta estaba llegando a su destino.
- “Saliendo de la autovía”.
- “Ok”.
.....


Un abrazo largo, cálido, tierno, profundo, les envolvió en su reencuentro. Miles de sentimientos se entrelazaron en unos segundos y miles de sensaciones se fundieron entre besos y caricias.

.....

Tumbados y relajados sintieron pasar el tiempo con hiriente rapidez y una vez más un abrazo (o mil) y un beso (o mil) les separaba para mantener viva una llama de esperanza de un próximo encuentro.
- “Gracias por quererme tanto”.
- “Gracias por dejarme verte”.

Reprimió una lágrima que intentaba escaparse y reanudó el camino de vuelta. La niebla se había convertido en lluvia y mientras discurría el paisaje tras una cortina de agua, su pensamiento viajaba una vez más a su interior.
Y viajando a ninguna parte se encontró cara a cara con su alma desnuda para descubrir que un invisible hilo les mantendría unidos para siempre.

viernes, 3 de octubre de 2014

Segunda oportunidad


Yo debería haber nacido diez años después y te debería haber conocido veinte años antes.
Si así hubiese sido, nuestras vidas serían tan distintas...
Hubiésemos hecho nuestros París, Roma, Londres, Lisboa... y tantos y tantos otros lugares que hemos visitado por separado.
Serias mi dueño, mi amante, mi amado, mi esposo, mi compañero, mi amigo, mi médico, mi guardián, mi enfermero...
Serías el único que ocupara toda mi vida, que llenaras toda mi existencia, me harías feliz hasta el infinito.
Yo, a cambio, te entregaría toda mi vida, mi amor, mis cuidados, mi compañía, estaría pendiente de hacerte feliz en cada segundo de tu existencia, pero sin agobiarte, respetando tu forma de ser y de pensar y dándote ese margen de libertad que todo ser humano necesita para realizarse a sí mismo.

Creo que a partir de ahora voy a creer en la reencarnación y cuando vuelva de nuevo a la vida te buscaré por todos los rincones de la tierra hasta encontrarte y esta vez no dejaré que nada ni nadie se interponga en nuestras vidas porque quiero hacerte feliz para toda la eternidad.