jueves, 2 de octubre de 2014

Etéreo


Cada día un beso,
cada día una flor,
cada día espero,
cada día un te quiero
que se queda en mi interior.

Los besos se los lleva el viento,
las flores pierden esplendor,
el te quiero es un pensamiento
y mientras espero, muero de amor.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Otoño


Acompañado únicamente por mis recuerdos y sentado frente a la ventana, observo en silencio caer la mansa lluvia y me dejo llevar de esa sensación entre melancolía y añoranza, mientras mi pensamiento traspasa fronteras y se deja caer entre relojes y torres, ríos y abadías.


Un torbellino de sensaciones giran en mi cabeza como una noria y un profundo suspiro me estremece el alma.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Cada noche



Cada noche abro tu perfil y cada noche contemplo en la pantalla una imagen
que me da una bofetada y me hace regresar a la cruda realidad.

Cada noche abro el chat para desearte felices sueños y te escribo:
“Buenas noches, amor mío, que descanses... te quiero mucho”
y cada noche lo borro para no enviarlo.

Cada noche se me hiela el alma al encontrar todo vacío
y cada noche se me escapa una lágrima
porque ya no volverá a haber una respuesta como había antes.

Cada noche se esfuma una esperanza
y aparece el viejo temor de un final.
Y cada noche, a pesar de todo, me voy a dormir una vez más
abrazado a ti aunque no estés.

Destino




Meto la mano en mi interior
y te saco desgarrando mis entrañas,
te echo, te tiro, te expulso, te lanzo lejos de mí…
Y mi corazón, que está enganchado a ti,
sale detrás sin soltarse y gritando de dolor para no perderte.

Entonces doy marcha atrás y te recojo de nuevo,
te devuelvo a mi interior, te guardo, te escondo,
te tapo, te nublo, te oculto, te olvido…
Y mi corazón, que no puede vivir sin ti,
palpita con fuerza para hacerme revivir.

Y es entonces cuando decido dejarme morir un poco más
porque nada se puede hacer ante la crueldad del destino.


martes, 19 de agosto de 2014

Con el alma rota

Sufrir,morir,
tocar el cielo,
caer al abismo.

Gozar, llorar,
perder la razón,
llegar al desatino.

Sentir, temblar,
desgarrarte el alma,
rozar la locura,

Amar, amar,
tenerte siempre,
acabar mi tortura.


miércoles, 13 de agosto de 2014

Ascenso a ningún sitio.

Decidí comenzar el ascenso y, a medida que iba subiendo, la sensación era más agradable. Arriba, entre la niebla, se vislumbraba la cima.
Por fin llegué y caí en una especie de ensueño maravilloso. Todo era dicha, ganas de vivir, me sentí plenamente realizado. Aquello era lo que siempre había deseado.

Durante mucho tiempo, día a día, renací cada vez con más fuerza.
Pero una noche desperté y encontré el lugar envuelto en una tenebrosa niebla. Me asaltaron mil dudas y temí lo peor, ¿se acabó el sueño? y esperé al amanecer.
Cuando los primeros rayos de sol rasgaron el horizonte, se me cayó el alma al suelo. Sentí que todo estaba vacío, un profundo silencio me envolvía y no hallé respuesta a mis llamadas. Busqué desesperado y seguí hallando el mismo vacío. Al cabo de un par de días encontré una leve llama que tímidamente quería iluminarme. Quise seguirla pero enseguida se apagó.

Cada amanecer aparezco otro peldaño más abajo.
Vuelvo a subir hasta la cima para encontrame de nuevo con la  soledad, el vacío y el silencio. Ganas me dan de cometer una locura  y lanzaarme al insondable precipicio.
Saco fuerzas de donde ya casi no tengo para volver a ascender, y  en cada despertar estoy más alejado de la cima.

No sé cuánto tiempo aguantaré así y tengo pánico de que todo  haya quedado vacío y silencioso para siempre.
Si así fuera, creo que no merece la pena volver a intentar subir.
Tal vez otro camino pueda llevarme a otra cima... pero ya no me  quedan fuerzas para intentarlo.
Esta mañana, nada más llegar, vi de nuevo esa débil llama encendida, ¡bendita luz!, aunque enseguida volviera a apagarse.
Es lo único que pido, que de vez en cuando APAREZCA ILUMINANDO MI CAMINO, para no perderme en la oscuridad y poderme mantener vivo hasta que lleguen tiempos mejores, de otra forma me iré consumiendo de dolor hasta desaparecer completamente.

jueves, 7 de agosto de 2014

Nuevo renacer

Rabia que me quema el alma.
Pena que me encoge el corazón.
Angustia que me quita la vida.
Rabia, pena, angustia, han sido mis compañeros de viaje durante un par de días.

Ahora se ha unido un nuevo viajero. Con él se desvanecen los anteriores.
Su nombre es Esperanza y me hará renacer, como el Ave Fénix, de entre mis cenizas.
Volveré en breve y espero encontrar la puerta abierta para ser aceptado en mi nuevo renacer.