lunes, 25 de diciembre de 2017

Nochebuena

Nochebuena...
Un torbellino de confusos pensamientos pasan por mi mente, cruzan por mi cuerpo y se estrellan en mi corazón.
Nochebuena...
Sonrisas forzadas, saludos superficiales, cumplimientos sociales...
Nochebuena...
Una algarabía de conversaciones se cuzan por encima de una mesa repleta de manajares que sobrarán más de la mitad. Fotografías, mensajes al móvil, la televisión acompañando al exceso de ruidos y yo en medio de todo ello con apenas una persona con quien realmente podria estar bien. Todos son extraños para mí, todos son de la otra familia.
Nochebuena...
Poco a poco me ausento desde mi interior y misteriosa y felizmente dejo de percibir la algarabía y comienzas a aparecer, surges radiante, esplendoroso, seguro y maravilloso. Todo se calma, sólo tú estás allí y es inevitable que en ese momento te mande unos corazones a través del móvil.
Nochebuena...
De pronto y una vez más me encuentro ABRAZADO A TI AUNQUE NO ESTÉS.

sábado, 28 de enero de 2017

miércoles, 4 de enero de 2017

Sólo fue un paseo, pero...

Cuando ya pensaba que el tiempo ponía orden y cada cosa volvía a su sitio,
Cuando ya la calma aparentaba instalarse en mí,
Cuando creía que comenzaba a no dormir abrazado a ti, aunque no estés...
De pronto irrumpes en mi mente con más firmeza que antes y siento que mi corazón late con más fuerza buscándote en mis sueños.
Sólo fue un paseo a la orilla del río, pero lo justo para desencadenar de nuevo todos estos sentimientos que yacían adormecidos esperando la chispa que los hiciera despertar.
Y vaya si han despertado; y con más energía si cabe. Y es que cuando se quiere, no hay fuerza en el mundo que pueda detenerlos.

Puedo beber de mil fuentes, pero solo tú eres el manantial que calma mi sed.
Puedo descansar en mil lechos, pero únicamente tus brazos son mi verdadero reposo.
Y, aunque creía que lo había olvidado, ahora sé que siempre he dormido abrazado a ti aunque no estés.


sábado, 24 de septiembre de 2016

Hace tiempo

Hace tiempo que no llamo a tu puerta.
Y aunque paso todos los días por delante, ya ni siquiera toco tu ventana.
Aunque también es verdad que tú tampoco me abres una rendija y sé que estás ahí, detrás de la cortina, viéndome pasar.
Hace tiempo que no todos los días duermo abrazado a ti aunque no estés.
Hace tiempo que sabía que la esperanza acumulada en todo este sinsentido acabaría por disiparse.
Hace tiempo que se han ido abriendo otras puertas y me detengo a reír en ellas.
Hace tiempo, aunque poco, que empiezo a desprenderme de pensamientos que antes eran la base de mi existencia.
Hace tiempo que el atardecer ha llegado a mi corazón.
Hace tiempo que ya ni siquiera…
Hace tiempo… ¡tanto tiempo!... Y me da pena.


martes, 19 de julio de 2016

Sopor

El verano avanza y el calor le envuelve en un letargo amodorrado, que sólo le da un respiro por las noches.
La calima actúa como un narcótico y pasa los días adormecido esperando a su príncipe azul que, con un beso, lo devuelva a la realidad.
Lo echa de menos y, aunque nunca lo olvidará, es consciente de que ese beso va a tardar en llegar, si es que llega algún día.

Mientras tanto, entretiene su tiempo bebiendo en otras fuentes que no le calman la sed como la que descubrió una calurosa tarde de verano hace ya algunos años.

viernes, 8 de abril de 2016

Caprichos del destino

Bien sabe Dios que esta vez él no había hecho nada para que se abriera la puerta. Ni siquiera había llamado tímidamente como en otras ocasiones.
Últimamente se limitaba a pasear plácidamente una y otra vez por delante, dando rienda suelta a su imaginación, porque él sabía perfectamente que era lo único que le quedaba, fantasear, ya que la cruel realidad era otra muy diferente.

Aquella misteriosa puerta siempre estaba cerrada, guardando tras de sí ilusiones y esperanzas. Y cuál no sería su sorpresa cuando, en uno de sus paseos, encontró la puerta abierta, incitante, persuasiva, apetecible, invitándole a pasar. Al pronto quedó petrificado sin saber cómo reaccionar. El pulso le latía con fuerza y el corazón parecía salírsele del pecho.
Poco a poco se fue tranquilizando y comenzó a urdir un plan que le permitiera disfrutar de su estancia al otro lado.




Dudaba entre un sinfín de posibilidades y cuando lo tenía todo preparado y la decisión estaba tomada en firme, oh crueldad del destino, una ráfaga de viento dio al traste, de un portazo, con todas sus ilusiones.


Se le cayó el alma a los pies.
Demasiados sinsabores, demasiados contratiempos, demasiadas esperanzas truncadas. Desde ese momento pensó que no volvería a intentar pasar. El destino se lo tenía definitivamente prohibido.

lunes, 15 de febrero de 2016

Hasta luego, gitano

Tarde de lectura y buena música. De vez en cuando te asomas a mis pensamientos y esbozo una leve sonrisa.
Ahora, al caer la noche, te siento cerca y aguardo a que la espera no se haga demasiado larga.

La luna me irá mostrando cada una de sus caras mientras yo la contemplo con esa extraña mezcla de incertidumbre y certeza de que puede haber una próxima vez.

El sonido del teléfono bruscamente me sobresalta y me saca de este pesante sopor y me pregunto una vez más…

¿Cuánto tiempo pasará ahora?