domingo, 5 de enero de 2014

Fragilidad

El jardinero prodigaba en secreto toda clase de cuidados a aquel pequeño jardín que un día encontró.
Y lo hacía en secreto porque temía por su propia seguridad.
Así fue pasando el tiempo y el viejo y pequeño jardín crecía en todo su esplendor con los mimos y cariño que recibía.
Pero un día el jardinero comenzó a temer por su seguridad y decidió que debía recortar sus atenciones. Primero fue en un aspecto, más adelante en otro y poco a poco, tal vez por temor a perder su seguridad o por la monotonía o por el cansancio o porque de vez en cuando visitaba otros jardines a los que atender, fue retirando sus cuidados al pequeño jardín.
La exhuberancia del principio se fue perdiendo y las flores fueron desapareciendo sin que el jardinero se diera cuenta de nada. Hasta que un día lo encontró marchito y en un estado deplorable.
Entonces el jardinero lloró amargamente su descuido.

El viejo y pequeño jardín aún sigue ahí con una vida latente esperando al jardinero para renacer con más fuerza antes de convertirse en un erial estéril para siempre.


martes, 24 de septiembre de 2013

Todo está en su sitio

Hoy fue uno de esos días inolvidables.
Hoy de nuevo me sonrió la vida.
Hoy la esperanza volvió a instalarse en mi espíritu.
Hoy sentí la felicidad más cerca que nunca.
Hoy la ilusión me mostró su mejor cara.
Hoy me retiro a descansar con el alma serena.
Gracias a quien, una vez más, lo ha hecho posible.
TQM



lunes, 26 de agosto de 2013

domingo, 25 de agosto de 2013

Qué lejos... cada día.


Qué lejos se quedó junio.
Qué lejos se quedó tu cuerpo.
Qué lejos se quedaron tus besos.
Qué lejos se pierden ya tus abrazos.
Qué lejos siento tus caricias.
Qué lejos está tu recuerdo.

Cada día que paso sin ti me invade un nuevo temor.
Cada día que paso sin ti me asalta el horror del olvido.
Cada día que paso sin ti se muere un poco mi alma.
Cada día que paso sin ti mis manos se sienten vacías.
Cada día que paso sin ti la soledad se hace más grande.

Hoy te echo especialmente de menos porque estoy...

Pensando En Ti Aunque No Estés.

Y a pesar de todo, qué cerca de mi corazón te siento.


domingo, 2 de junio de 2013

Me quedé en la sombra


Recuerdo cuando llegué por primera vez. Quedé deslumbrado por el hermoso paisaje que se desplegaba, salvaje y tentador, ante mi vista.
Fui poco a poco adentrándome y probando un poco acá, un poco allá… y, entre tanta belleza y sin saber cómo, iba destacando ante mí un hermoso ejemplar que, cobrando una fuerza y un empuje increíbles, me invitaba a reposar bajo su sombra.

En su sombra me refugié y a su sombra me quedé.

Pensé -¡pobre de mí, qué iluso!- que yo también podría echar raíces allí y que mis raíces se unirían a las suyas. Y con toda la ilusión puesta en ese proyecto, en su sombra me refugié y a su sombra me quedé.

Pasó el tiempo y no volví a pasear fuera de su sombra, de hecho, aún sigo en ella, porque en su sombra me refugié y a su sombra me quedé.

Por mucho que lo intenté, mis raíces trataron de unirse a las suyas, pero él ya había arraigado fuertemente en otro suelo antes de mi llegada, y sus raíces eran profundas, fuertes, resistentes, tal vez inalcanzables. Para él yo solamente estaba a su sombra, porque en su sombra me refugié y a su sombra tristemente me quedé.

Sé que nunca me va a faltar esa sombra, lo noto y lo siento, me la ofrece siempre que la necesito y la comparte conmigo, pero ahora, más que nunca, también sé que yo siempre estaré en ese segundo plano, en esa sombra en la que un día me refugié y en la que tristemente me quedé.

Y así sigo en esa sombra, mientras noto que cada día mi propia sombra allí
va haciéndose aún más pequeña hasta haber desaparecido...
desaparecido…
desaparecido…
desaparecido...
para siempre…
TQM.


martes, 21 de mayo de 2013

Ausencia y presencia

Misteriosa tierra, atractiva, irresistible y traicionera.
Encierras muchas delicias, placenteras experiencias que me aguardan, pero que temo llegar a ellas.
Encierras muchos secretos, terribles verdades que me resisto a reconocer, pero que inevitablemente están ahí.
A veces me siento un extraño porque noto una ausencia.
A veces me siento perdido porque noto una presencia.
A veces me invade la inquietud de reconocer que no soy el único aquí, y no puedo evitar un cierto temor celoso de que un día quede confundido entre los demás transeúntes que aparecen y desaparecen por tus atractivos encantos.

Me dolería mucho tu ausencia, pero ten por seguro que no soportaría, y moriría de dolor, si tu ausencia fuese por la llegada de otra presencia.


miércoles, 8 de mayo de 2013

Primer día.

Primer día de añoranza. Mensajes en Watsapp.
Primer día de ausencia. Mensajes en Watsapp.
Primer día de melancolía. Mensajes en Watsapp.
Primer día de nostalgia. Mensajes en Watsapp.
Primer día de recuerdos. Cesaron los mensajes en Watsapp.
Primer día de separación. Silencio absoluto.
Primer día de soledad.
De pronto en Facebook una pequeña chispa,
apenas un breve intercambio de palabras,
pero suficiente para devolverme la esperanza de volver a verte.
TQM

Primer día sin ti.