sábado, 15 de septiembre de 2012

Espejismo

Cuando pones toda la esperanza,
Cuando esperas todo un sentimiento,
cuando sientes un fugaz deseo,
cuando deseas un momento de felicidad…

...La esperanza no espera,
el sentimiento no siente,
el deseo no desea,
la felicidad se te escapa.

Ahora que iba llegando a la parte alta de la escalera, vuelvo a estar en el primer peldaño. Creo que debí continuar subiendo por mis propios medios, sin utilizar ayudas externas.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Amanecí tan grande, que....

Hoy amanecí grande, muy grande, tan grande que no podía reconocerme.

Te imaginaba en mi mundo y me hacía aún más grande, tan grande que no podía reconocerme.

En la penumbra del entresueño, mezcla de realidad y fantasía, mi pensamiento volaba lejos, no tan lejos,... y me hacía más grande, tan grande que no podía reconocerme.

Cuando fui consciente de que mi grandeza era cada vez mayor, tuve que hacer un gran esfuerzo para no estallar en mil sensaciones, porque ahora sé que puedo hacerme tan grande que ni siquiera pueda reconocerme.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Ya... por poco tiempo

Por fin me decido a regresar de forma provisional a mis orígenes. La travesía se torna tranquila. Suvemente muevo los remos a un ritmo acompasado y seguro de llegar a donde quiero.
Hacía tiempo que no iba a aquel lugar de toda la vida. Allí seguía, como siempre, apacible, suave, discreto, silencioso pero siempre presente. La visita no fue todo lo placentera que yo hubiese deseado. A veces me pregunto si de alguna forma en ese lugar se intuye que hago frecuentes incursiones a la otra orilla. No lo sé.
Si así fuera, y aún asi continuara el silencio, sin reproches ni el más mínimo comentario, me daría mucho que pensar. Tal vez mi vida diera un brusco giro de 180º y todo cambiaría para mí, pero ¿estaría bien? ¿sería estable?
Tal vez en esta orilla también se hacen incursiones sin yo saberlo y de ahí esa apacible indiferencia.
De todas formas, vuelvo a coger mis remos y regreso a mi nueva tierra. Ahora en ella me encuentro feliz y satisfecho. Hay alguien pendiente de mi regreso.
Aunque soy consciente de que ya por poco tiempo.

lunes, 13 de agosto de 2012

Tengo tanto....

Tengo tanto que decir... que no sé cómo comenzar.

Tengo tanto que decir... que se me acaban las palabras.


Tengo tanto que decir... que se amontonan las sensaciones.

Tengo tanto que decir... que temo decirlo no sea que vaya a perderlo.

Tengo tanto que decir... que al final se quedará encerrado en mi corazón.
...............................
Tengo tanto que decir(TE)... que me da miedo decirlo.

lunes, 6 de agosto de 2012

Anoche también salió la luna

Anoche también salió la Luna: clara, brillante, cegadora…

La Luna me contó un secreto y yo la creí y como siempre quedé atrapado en su espejismo. Su boca acarició mi boca, sus dedos helados recorrieron mi piel y yo me dejé enredar. Mis dedos tocaron su hermosa tersura, al poco rato de este vaivén de sensaciones, un cálido torrente se derramó sobre mi mano envolviéndome en una locura infinita de emociones… parecía todo tan real… 

Luna traicionera, desapareciste en el mejor momento.

martes, 29 de mayo de 2012

Ahora que te encontré...

Casi sin sentirlo ha ido pasando el tiempo.

Nuevas brisas van renovando las viejas tormentas y en ese ir y venir de los días... de falsas esperanzas... de grandes ilusiones... de temidos fracasos, surge lo esperado de forma inesperada, que no desesperada.
Ahí estabas existiendo sin yo saberlo. Tan cerca y tan lejos. Tan fácil y tan complicado.

Y ahora que te encontré... no quisiera perderte.


sábado, 3 de marzo de 2012

Serenidad

Creo que he llegado a un punto de equilibrio.

Siento que ambos brazos de la balanza han encontrado su justa carga y de esa forma la serenidad va invadiéndome por momentos.

No todo es blanco, tampoco negro; cominezo a percibir la maravillosa armonía de ese contraste. Poco a poco se van acumulando experiencias que, consideradas en su justa medida, sosiegan el cuerpo, pero también benefician el espíritu. Ahora sí que puedo decir que pasé a la otra orilla y la conozco y no la temo, porque intento no perder de vista mi horizonte.

Tal vez he comenzado a conocerme realmente y hasta ahora sólo trataba de asisrme deseperadamente a una idea que creía que iba a ser mi tabla de salvación... y... ¡¡NO!!: Mi tabla de salvación, mi idea, mi refugio, mi esperanza y toda mi vida está dentro de mí, ahora lo sé y sólo mirándome desde dentro estoy aprendiendo a conocerme.